Hola Diana...

Publié le par Stefan Kaltenhäuser

Carta de San Valentín

 

Hola Diana:

No tengo palabras con que decirte lo que siento. Me duele que no estés aquí conmigo, y ¿sabes por qué?, por la sencilla razón de que no estás. Ya no tengo que decir más cosas de las que te dije cuando te fuiste, y me gustaría que todo fuese como antes. Me gustaría ver, bueno mejor dicho, soñar, que cuando vuelvo del trabajo me encuentro con la bella mujer que tenía como esposa  sentada en el sofá leyendo un libro, y en ese mismo momento dejar mis cosas en la entrada, sentarme a tu lado, abrazarte, besarte en la mejilla y enredar mis dedos en tu pelo que formaba una gran hilera de muelles. Pensarás que soy un niño, por el comentario de soñar, todos los niños sueñan algún día que son astronautas, grandes artistas e incluso presentadores de televisión, pues yo solamente tengo un sueño, ver otra vez tus ojos azules y tus labios con el carmín rojo que te echabas los domingos cuando íbamos al restaurante que tanto te gustaba. Desear, esa palabra me encanta, ¿no es cierto?, te deseo, no hay más palabras para ti, podría decirte esa pequeña oración una y mil veces antes y después de dormirme, para que sientas lo mismo que siento yo por ti. Te deseo, te deseo, te deseo… te imagino en mis sueños dándome un beso de despedida, y entonces grito. ¡NO TE VAYAS, POR FAVOR, TE NECESITO!

Espero que te traten bien donde estás ahora, ese lugar de allí arriba que llaman cielo. No te preocupes por mi yo estaré bien, soñando mil veces que vuelves, como un niño que desea ser lo que más quiere.

 

 

 

No te olvidaré jamás.

 

 

Jack, 27 de Noviembre 1958

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