Árboles: La leyenda de los árboles

 
Había en lo alto de una montaña, tres árboles jóvenes que soñaban frecuentemente, qué serían cuando fuesen mayores.
El primero, mirando las estrellas del cielo dijo: “Yo quiero ser el cofre más valioso del mundo, lleno de tesoros”.
El segundo, mirando al río, suspiró: “Yo quiero ser un barco para llevar a los reyes y reinas”
El tercero mirando hacia el valle añadió: “Yo quiero ser quedarme en lo alto de la montaña y crecer muy alto, para que las personas cuando miren hacia mí, levanten los ojos y piensen en Dios.
Pasaron muchos años. Y un buen día los leñadores cortaron los árboles que estaban ansiosos por hacer realidad sus sueños.
Pero los leñadores no acostumbran escuchar ni perder su tiempo en los sueños. ¡Qué pena...! El primer árbol acabó transformado en un carro de animales para transportar estiércol.
Del segundo árbol se hizo sencillo barco de pesca que cargaba personas y peses todos lo días.
El tercer árbol fue cortado en gruesos tablones y fueron guardadas en un almacén.
Los árboles se encuentran tristes y decepcionados por la situación en que se encuentran. Y un día se preguntaban: ¿Para qué estamos aquí?... ¿Qué será de nuestros sueños?. ..
Pero en una bella noche, llena de luz y de estrellas, una mujer joven recostó a su bebé recién nacido sobre aquél carro de animales. Y de repente el primer árbol se dio cuenta de que llevaba sobre sí el mayor tesoro del mundo.
El segundo acabó un día transportando a un hombre que terminó durmiendo en su seno, pero cuando la tempestad quiso hundir a la barca, aquél hombre se levantó y dijo: “Paz”. En aquél instante el segundo árbol comprendió que llevaba al Rey, Señor del cielo y de la tierra.
                Años más tarde, a la hora sexta, el tercer árbol se estremeció cuando sus tablones fueron unidos en forma de una cruz y un hombre fue clavado en ellos. Por un instante se vio horrible y cruel. Pero cuando amaneció el domingo, toda la humanidad se llenó de inmensa alegría. Y el tercer árbol comprendió que en él habían colgado a un hombre para salvar al mundo y que al mirar el árbol de la cruz, las personas se sentirían infinitamente amadas /os por Dios y por su Hijo.
Aquellos árboles habían abrigado sueños y deseos... pero la realidad había sido mil veces más grande de lo que jamás habían podido imaginar.
  • Hay un “cuarto árbol” que nadie lo ha “cortado” y sigue creciendo.... esos árboles somos cada “Uno de nosotros”... que abrigamos sueños y deseos... ¿Qué semejanzas tendrá nuestro sueño, con el sueños de los tres árboles?, ¿Quién podrá realizar nuestro sueño?....
  Colorín colorado... el cuento ha terminado... ha trabajar..... gracias